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El fenómeno de “pain flare”: un efecto secundario no tan inusual en Radioterapia (RT) paliativa y anti-álgica.

MARIA JESUS MAÑAS GARCIA1, CHRISTIAN VILLAVICENCIO CHÁVEZ2
1PALIATIVOS. HOSPITAL DE BARCELONA, BARCELONA. 2CAREDOCTORS,

DOI: 10.20986/medpal.2019.1025/2019

Paraplejia en paciente con esquizofrenia

Mariela Rocío Rodríguez Rico1, Deborah Moreno Alonso2, Maria Labori Trias2, Montserrat Olmo-Plaza2
1Unidad de Cuidados Paliativos. Hospital Enrique Tornu, . 2Servicio de Cuidados Paliativos . Institut Català d’Oncologia , L’Hospitalet de Llobregat

Presentamos el caso clínico de una mujer, con antecedente de esquizofrenia paranoide crónica, en tratamiento con diversos antipsicóticos, con fragilidad familiar importante, que consulta a urgencias por paraplejia de días de evolución, siendo finalmente diagnosticada de una compresión medular por neoplasia de pulmón avanzada. Al presentar este caso queremos destacar la importancia en la detección precoz de necesidades y de factores de complejidad para optimizar el abordaje e interrelación de recursos de la comunidad durante el proceso de enfermedad.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1075/2019

Formación y aplicación del instrumento NECPAL en el ámbito de la atención primaria

Carmen Santiago Trapero1, Enrique Arrieta Antón1, Leandro Maroto Gómez2
1Equipo de Atención Primaria. Centro de Salud Segovia Rural, Segovia. 2Equipo de Soporte de Cuidados Paliativos. Área de Salud de Segovia, Segovia

Introducción: En el área de salud de Segovia los datos existentes de morbilidad en relación con la enfermedad crónica no permiten conocer las necesidades de atención en cuidados paliativos de los pacientes y su entorno familiar. El proyecto NECPAL CCOMS-ICO© puede constituir el instrumento adecuado para identificar a los pacientes crónicos en situación de enfermedad avanzada con necesidades paliativas en cualquier recurso del sistema de salud.
Objetivo: Formación de los profesionales en el Instrumento NECPAL y, a través de su aplicación, identificar a las personas que presentan necesidades de atención paliativa, describir sus características demográficas, conocer sus problemas de salud, el grado de dependencia, las demandas de atención sanitaria que generan y el circuito asistencial implicado en la respuesta a sus necesidades.
Método: Estudio observacional, descriptivo, longitudinal y prospectivo de una muestra de la población del área de salud de Segovia, atendida en las consultas de Atención Primaria, desarrollado entre el 1 de diciembre de 2014 y el 16 de mayo de 2015. Los datos descriptivos de las variables cuantitativas se han expresado como media y desviación típica. Los estadísticos descriptivos para variables cualitativas se han expresado en frecuencias y porcentajes.
Resultados: Se realizó formación a 35 profesionales. Se obtuvo una muestra total de 316 pacientes NECPAL positivo procedentes del medio rural, con una edad media de 84,8 años y una distribución paritaria de mujeres y hombres. Los pacientes presentaban una elevada comorbilidad, una media de 4,6 enfermedades crónicas, un consumo de 6 fármacos por paciente y una elevada frecuentación de servicios sanitarios.
El 86 % de los pacientes habían acudido al Centro de Salud menos de 1 vez a la semana, el 64 % no recibieron ninguna visita a domicilio y el 10 % precisaron 2 visitas semanales.
La media de consultas hospitalarias por paciente fue de 1,6 siendo las más frecuentes las de Neurología, Cardiología, Medicina Interna, Geriatría.
Conclusiones: La formación de los profesionales para la utilización del instrumento NECPAL facilita la adquisición de conocimientos en el área de los cuidados paliativos.
El instrumento NECPAL permite la identificación de pacientes con necesidades de atención paliativa, siendo de utilidad para su aplicación por los Equipos de Atención Primaria, sin que su utilización suponga una sobrecarga.
El perfil de los sujetos identificados como NECPAL positivo es el de un paciente estable en su entorno asistencial habitual, de baja demanda asistencial activa, con necesidades episódicas hospitalarias breves (inferiores a 15 días), y con un alto consumo tanto de medicación como de recursos sanitarios.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1076/2019

Comunidades compasivas en Colombia para el apoyo a personas con enfermedad avanzada y al final de la vida: uniendo esfuerzos

Alicia Krikorian1, María Lucía Samudio2, María Clara Vélez3, Silvia Librada Flores4, Verónica Agudelo5, Mercedes Franco6
1Escuela de Ciencias de la Salud. Universidad Pontificia Bolivairana, Medellin. 2Facultad de Medicina, Departamento de Medicina . Universidad de La Sabana, Chía. 3Escuela de Ciencias de la Salud. Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín. 4Programa Todos contigo. Fundación New Health, Sevilla. 5Facultad de psicología. Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín. 6Programa Unidos por la Compasión. Fundación Cuidados Paliativos, Cali

Diversos países de medianos ingresos se encuentran en un proceso de transición demográfica avanzado hacia el envejecimiento. Atender esta población heterogénea implica un reto a los sistemas de salud y demanda una mayor participación de la comunidad, dada la alta prevalencia de enfermedades crónicas en adultos mayores y su frecuente dependencia funcional y fragilidad, que impactan en la calidad de vida e incrementan los costos asistenciales.
En los años 90, la Organización Mundial de la Salud adoptó un modelo comunitario de salud pública que busca empoderar a las comunidades respecto al cuidado de la salud. Ello ha permitido el surgimiento de las comunidades compasivas, un movimiento social que parte de una filosofía en la cual la prioridad es el bienestar común. Algunos ejemplos de ello son las iniciativas que buscan promover e integrar socialmente los cuidados paliativos en la vida cotidiana de las personas creando “comunidades que cuidan” y que enseñan a cuidar a las personas al final de la vida.
El presente artículo presenta los antecedentes del movimiento de ciudades compasivas en el mundo, su importancia para los cuidados paliativos y describe el desarrollo de este movimiento en Colombia, detallando acciones individuales y conjuntas de las ciudades que buscan aunar esfuerzos en pro del bienestar de las personas que enfrentan enfermedades avanzadas y el final de vida.
Colombia ha logrado, en un período relativamente corto, promover acciones compasivas en siete de sus ciudades y comenzar a tejer redes no solo a nivel local sino también nacional. Se espera que muchos más se unan en este esfuerzo y que esto permita complementar la atención que se brinda por cuidados paliativos y potenciarla.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1099/2019

Sedacion paliativa con propofol en una unidad de cuidados paliativos de un hospital de tercer nivel

Eduardo García Romo1, Beatriz Valle Borrego2, Victoria Galindo Vázquez1, Blanca Prieto Ríos1, Ana de Santiago Ruiz3, María Herrera Abián4, Álvaro Gándara del Castillo1
1Unidad de Cuidados Paliativos. Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Madrid. 2Urgencias. Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés. 3Unidad de Cuidados Paliativos. Hospital Centro de Cuidados Laguna, Madrid. 4Unidad de Cuidados Paliativos. Hospital Universitario Infanta Elena, Valdemoro

Antecedente y objetivos: El aumento de pacientes atendidos por equipos de cuidados paliativos genera más situaciones de manejo complicado, como por ejemplo la realización de una sedación paliativa ante un síntoma refractario. La pluripatología, la edad, la polifarmacia, los tratamientos antineoplásicos recibidos y otros factores añadidos (emocionales…) dificultan el abordaje de una sedación complicada por problemas de tolerancia, posibles interacciones medicamentosas y afrontamiento emocional. En estas situaciones no es infrecuente la resistencia a los fármacos sedantes habituales, como midazolam o levomepromazina, y se precisan otros fármacos, como el propofol, de escaso uso en el ámbito de los cuidados paliativos. La falta de experiencia, las dificultades en su uso y el miedo a los efectos adversos condicionan la escasa frecuencia en su utilización a pesar de sus efectos beneficiosos.
El objetivo principal de este estudio es revisar la literatura existente hasta la fecha y describir varios casos clínicos de pacientes que precisaron sedación paliativa con propofol en una Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) de un hospital de tercer nivel. Además, se describen dos casos de pacientes que fallecieron durante el inicio de este fármaco.
En base a la experiencia obtenida, se ha elaborado un protocolo de empleo de propofol para sedaciones complicadas en nuestra UCP.
Material y método: Estudio descriptivo retrospectivo realizado en la UCP del Hospital Fundación Jiménez Díaz (Madrid). Se revisaron las historias clínicas de los pacientes fallecidos atendidos en la UCP entre el 1 de diciembre de 2015 y el 30 de septiembre de 2016, y se incluyeron en el estudio a aquellos que precisaron sedación paliativa con propofol por una sedación complicada. Se comentan además dos pacientes que fallecieron durante la inducción con propofol fuera del periodo del estudio. Se registraron: sexo, edad, patología, antecedentes psiquiátricos, hábitos tóxicos, motivo de la sedación, valoración por psicología, dosis de midazolam, neuroléptico y opioide previas al inicio del propofol, dosis de propofol en el momento del fallecimiento y días entre el inicio de la sedación y el fallecimiento. En los pacientes fallecidos durante la inducción se registró igualmente el empleo de medicación de rescate en las horas previas al inicio del propofol, y la dosis de inducción administrada. Se registraron además comentarios de las historias clínicas de los pacientes para aclarar la necesidad de iniciar una sedación con propofol.
Se aplicó la t de Student para comparar las medias en grupos independientes.
Resultados: Se revisaron los 299 pacientes que fallecieron en el periodo seleccionado, con una edad media de 75,8 años (DS 11,2). Precisaron sedación en la agonía 92 pacientes (31 %), siendo el tiempo entre el inicio de la sedación y el fallecimiento 2,4 días (DS 1,7).
Cuatro pacientes precisaron sedación con propofol (4 % del total de pacientes sedados) por tratarse de una sedación complicada. Estos casos tuvieron de forma significativa una menor edad media (55,5 años, P25-75: 49,0-58,5; p = 0,01) y una sedación más prolongada hasta el fallecimiento (7,5 días, P25-75: 5,6-8,6; p = 0,05).
Los principales motivos que justificaron la sedación fueron sintomatología física múltiple o sufrimiento emocional. Todos los pacientes que recibieron propofol habían precisado dosis altas de mantenimiento de otros fármacos sedantes y tuvieron mínima o nula respuesta a múltiples rescates de otros sedantes en las horas previas.
Se propone una guía clínica para el uso de propofol con recomendaciones y dosis a tener en cuenta en casos de sedación complicada en cuidados paliativos.
Conclusiones:
 Los pacientes que precisaron propofol por una sedación complicada fueron significativamente más jóvenes y tuvieron una sedación más prolongada. Destaca el elevado componente de sufrimiento emocional.
 Existen factores de sedación complicada y de resistencia al midazolam que pueden ayudar a iniciar lo antes posible en estos pacientes otro tipo de fármaco sedante más eficaz.
 El protocolo elaborado en nuestra UCP para el uso de propofol recomienda comenzar la sedación de mantenimiento de propofol con dosis bajas (precedido o no de una dosis de inducción igualmente baja), e ir titulando progresivamente según las necesidades de cada paciente.
 El principio bioético del doble efecto debe ayudarnos a tomar decisiones en aquellos pacientes en los que se intuye un final de vida próximo.
 Es necesaria una mayor difusión en el empleo del propofol en una UCP como fármaco sedante en una sedación complicada.
 Son necesarios estudios que aclaren aspectos todavía dudosos en el uso del propofol.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1070/2019

Sedación paliativa en una Unidad de Cuidados Paliativos de un hospital de tercer nivel: ¿Es habitual el sufrimiento emocional o existencial?

Eduardo García Romo1, Beatriz Valle Borrego2, Victoria Galindo Vázquez1, Pablo Sánchez Chica1, Esther Martín Molpeceres1, Bernadette Pfang3, Álvaro Gándara del Castillo1
1Unidad de Cuidados Paliativos. Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Madrid. 2Urgencias. Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés. 3Medicina Interna. Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Madrid

-Antecedente y Objetivos: Hoy en día la mayor difusión de los cuidados paliativos deriva en más pacientes atendidos y por tanto mayor complejidad en la sintomatología a tratar. En una situación de agonía puede haber síntomas refractarios que precisan sedación. El sufrimiento emocional, psicológico o existencial como causa de sedación no está muy claro entre los diferentes profesionales. Los objetivos de este estudio son:
-Conocer la frecuencia de sedación en la agonía en una Unidad de Cuidados Paliativos (UCP), la relación con el tipo de enfermedad del paciente y el motivo que la justificaba.
-Revisar los fármacos y dosis empleadas, y el tiempo hasta el fallecimiento.
-Valorar la necesidad de opioides en el momento del fallecimiento.
-Analizar los pacientes que precisaron sedación por sufrimiento emocional o existencial.

-Material y método: Estudio retrospectivo de pacientes fallecidos en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Fundación Jiménez Díaz entre el 1 Diciembre 2015 y el 30 Septiembre 2016. Se registraron: edad, tipo de enfermedad, necesidad de sedación en la agonía, síntoma principal que justificaba la sedación, fármacos empleados, dosis empleadas en el momento del fallecimiento, tiempo entre el inicio de la sedación y el fallecimiento, tipo de opioide y dosis en el momento del fallecimiento. Se registraron comentarios de la historia clínica de los pacientes con sufrimiento emocional o existencial refractarios que precisaron una sedación, y se revisó si habían precisado valoración por psicología o psiquiatría, y quién tomaba la decisión para iniciar la sedación. Se aplicó el test exacto de Fisher para las variables dicotómicas, y la t de Student para comparar las medias en grupos independientes.

-Resultados: Se incluyeron 299 pacientes (edad media 75,8 años, DS 11,2). Se registraron 234 pacientes con enfermedad oncológica (78%), y 63 pacientes (21%) con enfermedad no oncológica. Dos pacientes presentaban criterios de ambas.
Precisaron sedación en la agonía 92 pacientes (31%): 84 oncológicos y 8 no oncológicos. Hubo diferencias estadísticamente significativas (p<0,001) entre la necesidad de sedación en los pacientes oncológicos y no oncológicos.
Los principales motivos que justificaron una sedación fueron: Delirium (34 pacientes, 37%), sufrimiento espiritual (15 pacientes, 16%) y multifactorial (14 pacientes, 15%).
Los principales fármacos empleados en la sedación fueron midazolam (93%) y de forma combinada midazolam con un neuroléptico (67%). La dosis en el momento del fallecimiento fueron 40,6mg de midazolam y 90,5 mg levomepromazina. El tiempo entre el inicio de la sedación y el fallecimiento fue 2,4 días (DS 1,7).
El 95 % de los pacientes sedados recibían opioides en el momento del fallecimiento, principalmente cloruro mórfico parenteral, con una dosis media de 41,7 mg.
La edad media de los pacientes que precisaron sedación por sufrimiento emocional o existencial fue 67.07 años (DS 10.20). El 87% de estos pacientes recibieron valoración por psicología o psiquiatría, lo que facilitó que la mayoría de ellos (80%) dieran su consentimiento para el inicio de la sedación.

-Conclusiones: Casi un tercio de los pacientes que fallecieron en la UCP precisaron sedación. Los pacientes oncológicos precisaron sedación con mayor frecuencia que los pacientes no oncológicos, siendo esta diferencia estadíticamente significativa. El delirium y el sufrimiento emocional fueron las causas más frecuentes que justificaron una sedación en la agonía.
Es frecuente el uso combinado de benzodiacepinas y neurolépticos en una sedación en la agonía. Las dosis medias de midazolam y levomepromazina en el momento del fallecimiento en pacientes sedados fueron similares a las registradas en otros estudios. El tiempo entre el inicio de la sedación y el fallecimiento fue de pocos días.
El opioide más utilizado en el momento del fallecimiento de los pacientes sedados fue cloruro mórfico parenteral, aunque no todos los pacientes los precisaron.
La sedación por sufrimiento emocional o existencial refractario es habitual en las UCP, aunque genera controversia entre los diferentes profesionales. Se recomienda hacer un abordaje multidisciplinar en cuidados paliativos para mejorar la atención a los pacientes con sufrimiento psicoexistencial.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1071/2019

Validación de la escala de incertidumbre ante la enfermedad en cuidadores de pacientes en cuidado paliativo.

Mauricio Arias Rojas1, Sonia Carreño Moreno2, Juan Rafael Lopez3
1Facultad de Enfermería . Universidad de Antioquia, Medellin. 2Facultad de Enfermería . Universidad Nacional de Colombia, Bogota . 3Servicio de Oncología. Hospital Universitario Nacional , Bogotá

Introducción: la Escala de Incertidumbre ante la Enfermedad es una herramienta con la que cuenta el profesional de enfermería para medir la incertidumbre que experimentan las personas en relación con la enfermedad. Los cuidadores familiares de pacientes en cuidados paliativos experimentan altos niveles de incertidumbre debido a la enfermedad de su familiar. Actualmente no existen herramientas validadas en el idioma español para medir la incertidumbre en cuidadores de pacientes en cuidados paliativos.
Objetivos: adaptar y validar la Escala Incertidumbre ante la Enfermedad versión cuidador familiar, en cuidadores familiares de pacientes en cuidados paliativos en el idioma español y en el contexto colombiano.
Materiales y Métodos: estudio de tipo metodológico realizado con cuidadores familiares de pacientes en cuidados paliativos. Se realizaron tres fases en el proceso de adaptación y validación: 1. adaptación semántica y cultural con 20 cuidadores familiares. 2. validez de constructo y 3. consistencia interna. Los datos de estas dos últimas fases fueron determinados con una muestra de 300 cuidadores. Se aplicaron las pruebas de análisis factorial confirmatorio, y la prueba de Alfa de Cronbach para la consistencia interna.
Resultados: en la adaptación semántica, el porcentaje total de comprensión de los ítems estuvo por encima de 87%. Los resultados del análisis factorial confirmatorio mostraron 4 factores que confirmaron las dimensiones del instrumento en su versión original; sin embargo, se eliminaron 5 ítems porque no se ajustaron a las dimensiones encontradas. La consistencia interna mostró un alfa de Cronbach para el total de la escala de 0.72.
Conclusión: la Escala de Incertidumbre ante la Enfermedad cuenta con pruebas de validez y confiabilidad aceptables, y puede ser usado en cuidadores familiares de pacientes en cuidados paliativos en el contexto colombiano.


DOI: 10.20986/medpal.2019.1021/2018

Caracterización de las personas atendidas en Cuidados Paliativos en Atención Primaria de Salud en Cerro Navia - Chile

Denisse Parra-Giordano1, Pilar Andrea Cornejo Rivas2, María Inés Ferrada Carrasco2, Rocío Gabriela Gómez García2, Cristina Yolanda Muñoz del Pino3
1Departamento de Enfermería. Universidad de Chile, . 2Escuela de Enfermería Universidad de Chile, Santiago. 3Escuela de Enfermería Universidad de Chile, Pedro Aguirre Cerda

Objetivo: Describir las características sociodemográficas y clínicas de las personas a las que se les brindan cuidados paliativos en APS durante visitas domiciliarias en la comuna de Cerro Navia, a través de una investigación Cuantitativa, obtenida de bases secundarias durante el periodo julio 2017- junio 2018.
Método: investigación cuantitativa, de diseño no experimental, transversal, descriptiva, con paradigma crítico. El estudio se realiza mediante la revisión de fuentes secundarias (registros de atenciones) de las personas atendidas en el Programa de Dependencia Severa en los distintos CESFAM de Cerro navia durante el periodo de julio de 2017 y junio de 2018. Se analizaron los datos sociodemográficos y clínicos de los personas, tales como edad, género, ingreso económico, parentesco del cuidador/a y género, patologías y si el cuidado era a personas oncológicos o no. Para el análisis de información se utilizó una matriz en el programa Microsoft Excel.
Resultados: Se revisaron 539 fichas, de los cuales 436 cumplieron con los criterios de inclusión, con una mediana de 78 años de edad, una dependencia severa con 61.47%, una mayor prevalencia de FONASA B con 64.45%, cuidadores con prevalencia en el sexo femenino con 78.67% en donde el parentesco mayor de ellos fue “hija”, y de un total de la población el 85% contaba con enfermedades crónicas como su principal patología para ser atendida dentro del programa Dependencia Severa.
Conclusiones: Se identificó que la población atendida en el programa de dependencia severa mayoritariamente posee patologías crónicas, por lo cual la entrega de CCPP debería extenderse a la población con enfermedades crónicas.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1087/2019

Mediación al final de la vida en enfermedades avanzadas

Pilar Munuera Gómez1, Anna Novellas Aguirre de Cárcer2
1Facultad de Trabajo Social. Universidad Complutense de Madrid, Madrid. 2Asesora en intervención psicosocial del Observator. Qualy. Instituto Catalán de Oncología,

Se presentan las posibilidades que tiene la mediación en respuesta a la gestión de la conflictividad individual, familiar y social que tienen los enfermos en situación terminal o avanzada. La utilización de técnicas de resolución de conflictos es necesaria en enfermedades avanzadas para implementar la comunicación entre familiares y profesionales para llegar a acuerdos en la toma de decisiones al final de la vida. Las personas que participan generalmente consiguen reducir el coste emocional y la probabilidad de litigio desaparece aumentando la calidad del cuidado.

El abordaje de las cuestiones relacionadas con los cuidados prolongados, a través de un proceso de mediación ayuda a que se respeten los valores de todas las partes interesadas, pretende proporcionar calidad a estos momentos. El mediador transforma la formulación del problema en las partes enfrentadas, separando a la persona del problema. Este cambio consigue que sea más manejable, lo que permite la gestión positiva de los conflictos que se presentan al respetar a las personas involucradas. La nueva percepción del problema se construye desde el reconocimiento a las personas frente al problema, que se puede afrontar con la lógica de lograr un acuerdo que beneficie a todos.

La mediación ayuda a centrarse en los intereses comunes que muestran las personas en la toma de decisiones, desde criterios objetivos, que beneficien a las familias que afrontan el final de la vida de su ser querido. Este logro favorece el diálogo y el respeto por las decisiones tomadas.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1065/2019

¿Conocen los profesionales de cuidados intensivos el documento de voluntades anticipadas?

Joana Maria Julià-Móra1, Miguel Ángel Rodríguez-Calero2
1equipo de soporte hospitalario en atención paliati. Hospital de Manacor, Manacor. 2departamento de Enfermería y Fisioterapia. Universitat de les Illes Balears,

Justificación: Las instrucciones previas o documentos de voluntades anticipadas (IP/DVA) constituyen un conjunto de documentos en los que el paciente puede dejar constancia de cómo desea morir o ser tratado al final de su vida, con el fin de que su voluntad sea respetada. En 1998 surgió una nueva corriente, Advance Care Planning (Planificación Anticipada de las Decisiones). En ella, el DVA aparece como una herramienta, resultado final de un amplio proceso de comunicación que exige a los profesionales sanitarios una formación acorde para proporcionar una mejor atención sanitaria al final de la vida. A este respecto, son varios los estudios que muestran que una inadecuada formación en los cuidados al final de la vida, especialmente en las unidades de cuidados intensivos, dificulta las habilidades y actitudes en la comunicación, los cuidados y el respeto de los DVA con todas las medidas que contempla y, en definitiva, dificulta mantener la dignidad en el proceso de la muerte del paciente.

Objetivo: Analizar la competencia (conocimientos, habilidades y actitudes) de médicos y enfermeras de las Unidades de Cuidados Intensivos de la Comunidad de Madrid sobre las IP o DVA.

Diseño: Estudio observacional, descriptivo y transversal.
Lugar: En 9 hospitales de la Comunidad de Madrid entre octubre y diciembre de 2010.
Participantes: Se encuestó a una muestra de conveniencia cuyos criterios de inclusión fueron todos los médicos y enfermeras de las unidades de cuidados intensivos de adultos de los 9 hospitales.
Intervención: Cuestionario ad hoc estructurado, anónimo, autocumplimentado con variables dicotómicas y escala tipo Likert.
Recogida de datos y análisis: Las variables estudiadas fueron: sociodemográficas, de conocimientos, habilidades y actitudes. Para la entrega de los cuestionarios se contactó con las supervisoras de las unidades y jefes de servicio, se hizo una charla informativa, se colgaron carteles informativos, se repartieron los cuestionarios a través de los investigadores y personas de enlace. Para la recogida de las encuestas se dispuso de urnas ubicadas en las unidades. La entrega de formularios se realizó mediante consentimiento informado previo, el estudio fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación Clínica del Hospital Clínico San Carlos. Las variables cualitativas se describen mediante frecuencias absolutas y relativas porcentuales de sus categorías, y se buscaron asociaciones con la prueba de ji cuadrado o el test exacto de Fisher. En las variables objeto de análisis se calcula su intervalo de confianza para un error alfa del 5%, a través del programa estadístico SPSS v. 18.0.
Resultados: Se entregaron 649 encuestas en total, recogiéndose 331 al terminar el periodo de recepción (3 meses). La tasa de respuesta fue del 51%. De las características sociodemográficas destaca que el 73,4% (243) de los profesionales eran mujeres, el 67,2% (222) con más de 31 años; del total el 20,5% (68) son médicos y el 79,5% (263) enfermeros. Los resultados obtenidos con relación a los conocimientos muestran que el 64,4% de los encuestados afirma no conocer los diferentes documentos que existen para expresar últimas voluntades, obteniéndose un 3,9% de precisión según la proporción observada. Con relación a las medidas concretas que contemplan las IP, como son la limitación del esfuerzo terapéutico, los cuidados paliativos, la donación de órganos, el rechazo a la obstinación terapéutica y la asignación de un representante legal, tan solo el 9,7% de los profesionales las conocen todas. El 82,8% opina que el DVA es un instrumento útil para los profesionales en la toma de decisiones. El 50,2% opina que los DVA no se respetan. El 85,3% de los médicos respetaría el DVA de un paciente en caso de urgencia vital, frente al 66,2% de las enfermeras (p = 0,007). Solo el 19,1% de los médicos y el 2,3% de las enfermeras conoce si los pacientes que llevan a su cargo poseen un DVA (p < 0,001).

Conclusiones: Aunque los profesionales sanitarios muestran conocimientos escasos sobre las IP, presentan una actitud favorable hacia su utilidad. Sin embargo, la mayoría no conocen si los pacientes que están a su cargo poseen un DVA e incluso algunos profesionales a pesar de conocerlo, en caso de urgencia vital no lo respetarían. Se hace necesaria una mayor formación sobre las IP.

DOI: 10.20986/medpal.2019.1053/2019

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